Denominación
El jueves 8 de Abril tuvimos la segunda práctica de Entorno Lejano. Esta fue realizada en Patones, a unos 50 minutos de Madrid. Y allí en el Valle de Lozoya,
Esta sesión era "EL2: Raid y Escalada en Patones" de 09:15 hasta las 13:30 horas.
Patones es en sí Historia. Pero cuando decimos Historia es con H. Digamos que esta empieza hace 30000 años, Edad de Piedra, cuando los antiguos seres humanos comenzaron a utilizar las cuevas del Reguerillo. Y desde entonces, hay indicios de utilización de la zona en el Neolítico, la Edad de Bronce, Edad de Hierro, vamos que visitar Patones es un viaje en el tiempo. Curioso es su nombre, Patones, referencia al apellido Patón, los fundadores de la pequeña alquería de los Patones, en el siglo XVI. Pero hay más que podemos contar, pero hablaremos más adelante porque en la escalada y sobre todo en el raid, tendremos que hablar de la importancia que tuvo para Madrid a mediados del siglo XIX.
Los materiales
Los materiales en esta práctica eran:
Para escalada en roca, el arnés, material clave para la escalada segura que nos permite sujetarnos por el anillo ventral a las cuerdas de escaladas; cuerdas de escaladas; dispositivos de seguridad como son gri gri y mosquetones de seguridad; cascos de seguridad.
Para el raid, el gps con los diferentes catching de la zona.
Si tuviera que sintetizar la sesión en tres palabas, serían: colaboración, patrimonio, adrenalina
Podríamos plantear los siguientes objetivos
- Aprender a orientarse a partir de dispositivos electrónicos no rutinario como es un Gps, en un entorno que puede verse afectado por la interferencia entre las estructuras geológicas o construcción humana y la señalización vía satélite
- Vivenciar la escalada en un entorno natural, con sus pequeñas similitudes y sus enormes diferencias con el rocódromo
- Conocer una pequeña parte de la Historia que posee Patones y su entorno
¿Qué pasó?
Tras la explicación del manejo del Gps, realizamos la actividad raid por la ruta indicada, visitando las diferentes localizaciones indicadas, valorando la dificultad del terreno y a su vez el paisaje natural. Después, continuamos con la escalada en roca natural y sus dificultades por ser un entorno natural.
Empezando por el final
¿Cómo me he sentido?
Esta salida a día de hoy, me sigue aportando muchas sensaciones. Vamos a empezar por el final, la escalada.
La escalada en entorno natural no tiene nada en comparación con la escalada en el rocódromo, pero nada. Y más, en donde nosotros teníamos las vías de escalada, en el Pontón de la Oliva, una zona en la roca muy elevada, teniendo bajo nuestra ladera el fondo de la presa del Pontón, lo cual si mirabas la impresión era sorprendente. Al otro lado de la presa, podías ver otra pared con vías de escalada que estoy seguro que la complejidad era mayor, pero podías ver a muchos escaladores disfrutando de ella. Si ya disfruté el día de escalada en el rocódromo, este para mi fue una de las mejores salidas. La dificultad que tiene escalar en la naturaleza, donde lo único humano que podemos encontrar son los anclajes para hacer escalada de pared o para colocar la cuerda de escalada, y el anclaje de la cuerda de seguridad de escalada, es lo único porque los agarres, te los aporta la naturaleza. Y esa es la primera dificultad que tiene este tipo de escalada, localizar tu agarre, tanto de pie como de manos, no son visibles como en el rocódromo, tienes que tocar, palpar, comprobar bien que te va a soportar y que tu te puedes soportar. Además, cada vía que vivenciamos era diferente, todas tenían una peculiaridad. Por ejemplo, recuerdo una que nos recomendaron usar mucho las piernas, pues de brazos era muy complicado subir por cómo era. Teniendo en cuenta eso, la altura de las vías, la propia altura donde nos encontrábamos y el entorno natural, recordemos que es más imprevisible que un entorno como el rocódromo, cualquier percance aquí se multiplica por la lejanía de la civilización, era un "chute" de adrenalina increíble.
Y ahora vayamos al principio, el raid. El entorno natural y rocoso del recorrido del raid es impresionante, no era un simple paseo. Había zonas con pendiente en las que había que tener cuidado pues un simple tropiezo podía repercutir en un accidente. Además, teníamos que tener cuidado y orientarnos bien con el Gps pues una simple desviación, podíamos perdernos fácilmente, según nos comentó el profesor. Y hubo un par de veces que el Gps, debido a las zonas rocosas, no daba correctamente la localización, por lo que teníamos que movernos hasta que obtuviera señal y pudiéramos orientarnos correctamente. Nada fácil.
Pero si la experiencia de la escalada aún me sigue fascinando, los orígenes de Patones, su historia que se remonta a la Edad de Piedra, lo poco que pudimos ver y lo mucho que tiene al parecer, es increíble. El poder visitar la obra de ingeniería hidráulica del siglo XIX, durante el reinado de Isabel II, como es la presa del Potón, que sería la primera presa hidráulica de Madrid e intento de suministrar de agua del río Lozoya al pueblo de Madrid y sus cortes. Esta construcción no deja de sorprender por su enormidad. Saber que nunca llegó a usarse porque durante su construcción ya presentaba infiltraciones a causa de la naturaleza de la caliza donde se asentaba la presa. Conocer que parte de sus constructores fueron vecinos de Patones y otra parte, presidarios de las Guerras Carlistas, los cuales eran encadenados a la pared para que no pudieran escapar.
Pero, como ya indiqué al inicio de esta entrada, Patones tiene mucho más, y durante el raid pudimos visitar zonas de cuevas, aunque por lo que he leído tiene muchas más y algunas usadas en la prehistoria, las cuales hoy en día están cerrada al público por el descuido en el pasado de los visitantes, aunque ya hablaremos de eso en el Momento Kodak. Y también tenemos visitamos yacimientos arqueológicos en la Dehesa de la Oliva, donde vimos parte de lo que fue un núcleo urbano prerromano posiblemente carpetano. Es curioso porque nuestro Gps parece ser que tenía borrado las localizaciones del raid, que durante todo el recorrido esperábamos que nos salieran pero pudo más la curiosidad del grupo al encontrarnos las cuevas por el camino y luego, cerca de la Dehesa de la Oliva, los carteles informativos, que pudimos disfrutar de estos lugares sin darnos cuenta.
De acueducto a vía, y aprendo porque me toca
¿Qué he aprendido y para qué me sirve lo aprendido, tanto a nivel personal como profesional?
Un primer aprendizaje que podemos tener es que una misma actividad puede ser completamente diferente si cambias el entorno, y eso lo hemos vivenciado con la escalada en la naturaleza. Sigo diciendo que menos es nada. Si no hay posibilidad de trasladar a tu grupo al entorno natural, por el motivo que sea, pues el rocódromo ya es una experiencia que puedes aportar, y después, buscar maneras de inculcar sobre la escalada en la naturaleza: vídeos, charlas con escaladores, etc., para eso también debemos prepararnos. Pero, siempre que podamos, la actividad en la naturaleza es lo mejor.
También aprendimos la dificultad que puede ser orientarse con un Gps en un entorno natural rocoso, el cual puede interferir la señal del satélite y hacerte confundir. Mucho cuidado con esto. Cuando planifiquemos este tipo de actividades, debemos avisar a nuestros deportistas sobre esta posible situación, que se aseguren bien de la ruta a seguir y en caso de duda, volver según sus pasos. Como ya he indicado, el terreno tenía sus peculiaridades y perderse no era muy recomendable.
La dificultad y la adrenalina de la escalada en pared natural. Aquí me acordé mucho del documental de Alex Honnold Free Solo (Película), pude vislumbrar la dificultad, el riesgo, la sensación que pueden sentir. Aquí tienes que acostumbrar a tus ojos a encontrar los puntos de agarre, a observar conforme subes para cuando lleguen tus pies, saber ya dónde puedes colocarlos. Ahora entiendo mucho más porque Alex Honnold realizaba el estudio tan pormenorizado de la vía El Capitán, porque es imposible si no estás 100% seguro. También en el prismático hablaremos de otro documental interesante y otra forma de escalada diferente.
Aprendimos también historia de Madrid y de su primera presa hidráulica, o al menos intento. Del yacimiento prerromano de la Dehesa. Pero sobre todo, como integrar este aprendizaje con una actividad en el medio natural, donde a la vez que disfrutamos del entorno, realizamos actividad deportiva, pudimos enseñar conocimientos culturales y patrimoniales de Madrid y Patones, y que podría ser una actividad interdisciplinar con una asignatura de Historia, en el caso de que trabajemos en un entorno educacional.
Algo que me pareció interesante y creo que puede resultar un aprendizaje para un futuro. Si vamos a tener la opción de poder realizar la actividad del rocódromo y la de escalada en un medio natural, el tener el mismo equipo de personas encargada para asegurar y dirigir la actividad creo, o al menos a mi me paso, aporta al alumno confianza, predispuesto a realizar la actividad porque ya conoce a los monitores/as, motivado por relacionar ya la vivencia/experiencia en el rocódromo con la nueva actividad. Yo creo, que en la medida de lo posible, si podemos tener al mismo personal, es una ventaja para el alumno porque se siente más seguro y predispuesto.
Ideas pequeñas para Cafyds grandes
Vamos a desarrollar una tarea que complemente la sesión que hemos experimentado
Objetivo: Entender el rol del asegurador, su dificultad y el manejo del grigri
La idea es que, con la ayuda de un asegurador experto, los alumnos puedan también vivenciar este rol en la actividad de la escalada. Para ello, mientras que uno de los compañeros escala a pocos centímetros del suelo, el alumno tome el control del grigri, sienta como es sujetar la cuerda de seguridad, intente levantar un poco a su compañero. Después, con su compañero en el suelo, este intentará dejar caer su peso mientras que el alumno asegurador bloquea con el grigri la cuerda de seguridad.
Momento Kodak

Como he comentado, esta zona posee muchas cuevas. Una de ellas es la cueva del Reguerillo, que posee un valor patrimonial incalculable, según nos cuenta en https://turismo.patones.net/, ya que en el Paleolítico Superior fue usada como hogar y refugio, y donde grabaron en su interior, escenas de caza y pesca, siendo uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de Madrid. Pero, por desgracia, está cerrada al público, y lo peor, es el por qué. Según nos cuentan en la web, es por el uso inadecuado de los visitantes, el vandalismo realizado en ellas, su destrucción y pintadas.
Pues bien, es por ello que esta vez he decidido usar esta sección como crítica, y por ello esta foto. En ella, estamos en una entrada de especie de cueva. Fue después cuando leí la información de la web y el motivo del cierre de la cueva del Reguerillo, donde se encuentra entre varios motivos, y cito textualmente, "Y realizaron pintadas e inscripciones en las rocas, provocando un daño irreparable", cuando recordé esta foto y las pintadas. Y yo me pregunto, ¿para qué?, ¿qué necesidad y finalidad tiene el dañar, ensuciar, pintar el entorno natural? y ya ni digamos un entorno arqueológico, ¿qué han conseguido con esto?. Pues nada realmente útil o con sentido, hacer la gracia, "sentirse orgulloso" de su gran proeza y dañar tanto la naturaleza como parte de nuestra historia. Disfrutar de la naturaleza, no es solo estar allí, no es solo respetar a los animales y la fauna, e incluso no ensuciar con nuestra basura. Evitar estos actos vandálicos, también es parte del disfrute y de la vivencia de la naturaleza.
El prismático
Parece que El Capitán, en Yosemite es muy famoso entre escaladores (haber si investigó) porque este es el segundo documental que encuentro, el primero es el de Alex Honnold. En este caso, Tommy Caldwell y Kevin Jorgeson tratan de escalar la pared de El Amanecer, llamado así porque es la primera parte de El Capitán que se ilumina al amanecer. Esta pared vertical de granito de más de 900 metros de altura, está formada por diferentes vías con distintas dificultades y gran parte del proceso es estudiar y aprender cómo poder superarlas, también porque los agarres son escasos (y yo me quejaba de agarres cuando escalaba, no quiero imaginarme aquí). En este caso no es como en el documental de Alex Honnold que lo hace sin seguridad, aquí tenemos una escalada artificial. En la escalada artificial usan los anclajes y las cuerdas solo como seguridad ante la caída, pero no como ayuda para escalar, y van recorriendo las diferentes vías. Ellos plantearon que no pueden pasar a la siguiente si ambos no lo hacen, al menos al principio. También vemos como viven en su campamento base en las alturas, en los portaedges, muy curioso. Aquí dejo el trailer y por acá unas fotos espectaculares, aunque recomiendo verlo porque el principio del documental impresiona bastante.
Tanto en el documental como en los sitios que sigo, llevo tiempo viendo las diferentes formas de denominar la graduación de una vía o escalada, y quería indicarlo en el comentario anterior del documental, pero cuando me he puesto a investigar, me he dado cuenta de que no existe un sistema estándar y que tenemos equivalencias. Depende de si es una escalada deportiva, escalada clásica, escalada artificial y en búlder.
Otra cosa interesante del enlace es que explican cómo se hace una vía y/o se le añade un grado de dificultad.
- Las vías de escalada deportivas, mayoritariamente se hace rapelando y con cuerdas fijas. El aperturista, así se llama el que abre una vía de escalada, asciende o desciende estudiando el itinerario y fijando los anclajes en los lugares más convenientes, estudiando la roca y los pasos críticos. Y luego, según su experiencia de escalar otras vías y conocimiento de sus grados de dificultad, le asigna un grado de dificultad. Este grado después es corroborado por otros escaladores expertos o modificado, aunque normalmente es de forma mínima. Así después, los otros escaladores pueden tener conocimiento de qué dificultad tiene, lo cual es importante a la hora de planificar tu aventura. En estas vías tenemos la francés, más universal, y la Yosemite, usada en EEUU (por cierto, en Yosemite se encuentra El Capitán).
- En la escala clásica, que hace uso de los métodos tradicionales de aseguramiento, no fijos, que se emplazan en grietas o agujeros naturales, y luego se recuperan. También se pueden usar parabolts, que se dejarían fijos. La apertura de estas vías se hace normalmente desde abajo, con escalada libre o artificial, sobre todo si le van a poner parabolts. Después, como en la anterior, se le da una graduación, aunque en este caso hay muchos más factores que tener en cuenta, pues depende más de la naturaleza y de materiales no fijos, y esto se indicaría con los grados de exposición, además de la graduación indicada en la escalada deportiva. Al final en la reseña de la vía hay que indicar que material hay disponible en la vía, por ejemplo si se han dejado parabolts, y los que precisaría el escalador/a para escalar.
- En la escalada artificial es una escalada libre pero se usan los anclajes para protegerse de una caída o para progresar, cuando es imposible por medios naturales. Aquí la graduación es diferente y más compleja pues se suma la posibilidad de caer y el daño, a más daño, más graduación. Además hay un listado de A0 hasta A6 y no se puede abrir más la lista, como otras graduaciones en la que se van superando límites. Además las vías pueden cambiar de graduación pues el paso del tiempo puede hacer variar las fisuras y agujeros de la pared.
- Escalada en bulder, roca y piedras de diferentes tamaños y poca altura, normalmente ayudados de una colchoneta ante posible caída, pues no se usa cuerda de seguridad. Aquí tenemos dos graduaciones, la Hueco Tanks y la Fontainebleu.