Denominación
Un mes se hizo esperar para la segunda salida, cosas de la situación que estamos viviendo, pero creo que fue bastante gratificante. Esta fue el 18 de marzo, y la ubicación el Pabellón Polideportivo Dehesa Boyal, en San Sebastián de los Reyes.
Realizamos dos prácticas. La primera de ella fue la EP4: "Escalada en el rocódromo P.P. Dehesa Boyal", de la cual hablaremos en esta entrada. En mi caso la realizamos en el horario de 15:30 a 17:30hrs.
El rocódromo se encontraba dentro del Pabellón Polideportivo Dehesa Boyal, un complejo deportivo muy completo, con gran variedad de actividades y zonas de entrenamiento deportivo diverso como era el rocódromo, zona de tiro, pistas de atletismo, circuitos de entrenamiento al estilo Ninja Warriors, entre otros. Un complejo muy cuidado, difícil no querer ir a hacer deporte. Además estaba rodeado de entorno natural, aunque hablaremos en la siguiente entrada sobre ello.
Los materiales
Los materiales que usamos son los materiales para escalada: el arnés, material clave para la escalada segura que nos permite sujetarnos por el anillo ventral a las cuerdas de escaladas; cuerdas de escaladas; dispositivos de seguridad como son gri gri y mosquetones de seguridad; cascos de seguridad, cintas express y ocho de metal. Dentro de este material tendría que destacar el anillo ventral, parte del arnés, pero que es lo más importante a nivel de seguridad, pues será donde nos sujeten usando dos mosquetones a la cuerda de escalada, aunque he visto otros sistemas de sujeción como directamente el nudo ocho. Y el nudo ocho, el cual estaba en el extremo de la cuerda de escalada con los mosquetones que se unirían al anillo ventral.
Si tuviera que sintetizar la sesión en tres palabas, serían: altura, adrenalina, superación
Podríamos plantear los siguientes objetivos:
- Conocer el material de escalada a nivel de uso, manejo y seguridad
- Vivenciar la escalada en un entorno controlado como es el rocódromo
¿Qué pasó?
Tras el calentamiento, nos explicaron los materiales que íbamos a usar, para qué sirven, cómo es su uso en la escalada, cosas a tener en cuenta si llegamos a ser monitores, cómo realizar el nudo ocho, el anillo ventral y la importancia de los dobles mosquetones. Después realizamos diferentes escaladas de dificultad progresiva y bajada en rápel. Por último, experimentamos como se colocan las cuerdas de escalada con las cintas express.
Hasta la cima y más allá
¿Cómo me he sentido?
Verán, después de realizar el calentamiento y prepararnos con el material de escalada, arnés y casco, nos dirigimos a la zona del rocódromo donde estaban las vías más sencillas. Ya en este momento la vocecilla indicando "ni loco hago yo eso" estaba activa. De repente, escucho la voz del monitor, preparado con la cuerda de la primera vía pasada por el gri gri sujeto a su anillo ventral, indicando quién quiere empezar. Pues no me pregunten cómo pero, cuando me di cuenta estaba ya asegurado con los mosquetones dobles invertidos uniendo el nudo ocho de la cuerda de escalada y mi anillo ventral, y mirando la pared del rocódromo para ver por dónde empezar. Empecé a subir, buscando los agarres más adecuados y poco a poco hasta llegar a la cima o casi. Me faltaba digamos un agarre más para llegar a la cima, pero pasó algo muy curioso que os lo cuento después. Tras este momento de duda, estiré las piernas sobre mis agarres, busqué con mi mano derecha otro nuevo agarre más cercano a la cima. Aseguré que estaba bien sujeto y la izquierda hizo la misma acción. Tras estas, los pies, nuevos apoyos, era solo un paso más y estaríamos en la cima. Y toqué, vamos que toque, estaba conseguido y ahí, fue entonces cuando ya la vocecilla de "quiero volver a sentir esta sensación que produce, ¡es una pasada!" se activó y predominó sobre la otra. Y ya os digo que predominó pues recuerdo los comentarios de mis compañeros de grupo que decían "mirarlo, no se está quieto, va de una a otra siempre que tiene oportunidad" y ciertamente, así era.
Ahora os hablaré del momento de duda en la cima. Quería dedicarle un párrafo, por eso lo he separado. Recuerdan que dije que había hecho escalada anteriormente en un rocódromo interior, pues bien, esa vez también terminamos escalando paredes de gran altura, pero como era interior no me pasó lo mismo que sucedió aquí. La primera pared que escalé por su lateral izquierdo daba a la calle. Yo cuando escalo no miro hacia abajo, creo que es lo peor que puedes hacer, pero el lateral es otra cosa diferente. Al mirar al lado que daba a la calle y percibir la altura, tener la percepción real de la altura con objetos cotidianos, fue el momento de duda. Ahí fue la sensación de decir, "no, no puedo subir más, hasta aquí suficiente" y casi me quedo ahí. Fue la voz del monitor que dijo, "te queda una más para llegar" y entonces pensé, que era cierto, era una más, que podía hacerlo y llegar a la cima era el objetivo y no iba a dejarlo ahí. Pues bien, esa percepción real de la altura fue lo que lo diferenció del rocódromo de interior, fue una experiencia completamente diferente. Y a partir de ahí, las siguientes iban incrementando la dificultad y con ellas, la sensación de gratificación y satisfacción de forma positiva.
Como ya digo, predominó la vocecilla de querer seguir escalando más que la de parar y quedarme sentado, lo cual podría haber hecho. Por qué destaco lo de predominó y no que anuló. Porque siempre hay que tener respeto, me gusta más que miedo, a lo que estás haciendo. Saber que puedes hacerlo pero mantener la atención y el estado de alerta equilibrados. Si anulamos por completo nuestra emoción primitiva de supervivencia, de sobrevivir, de mantenernos seguros, eso es lo que puede dar paso a los accidentes, y más en actividades como son las del medio natural.
Creo que me estoy extendiendo bastante, pero ya digo que eso ocurrió en la primera subida. Aunque tampoco puedo olvidar la última, pues esa me abrió un mundo que estoy empezando a descubrir en forma de documentales y webs.
En la última subida, el monitor nos explicó que las cuerdas de escalada se recogen en la noche y todas las mañanas hay que colocarlas en las diferentes vías. La forma segura de hacerlo es la siguiente: dos personas, una encargada de escalar y la otra asegurar a la primera. Como he comentado, la intención es colocar la cuerda de escalada, por lo que no hay cuerda de seguridad para el escalador. La cuerda de escalada que va a colocar es la propia cuerda de seguridad. Esta va sujeta a su anillo ventral con un mosquetón unido al nudo ocho y el compañero estará encargado de sujetar el otro extremo con el gri gri. Pues bien, el escalador debe ir subiendo hasta llegar a las diferentes fijaciones que hay en la pared y en una posición cómoda y segura, tomar una de las vías express que lleva en el anillo portamateriales, enhebrar a la fijación uno de los mosquetones y la cuerda de escalada al otro mosquetón. Así debe ir hasta llegar a la cima y enhebrar la cuerda de escalada a la fijación. Luego tendrá que ir bajando e ir quitando las cintas express hasta llegar al suelo. Pues bien, ¿qué pasa durante la subida si pierde la sujeción?, quedará asegurado por la última cinta express que haya colocado y su compañero abajo.
Yo cuando realicé esta actividad, la hice con la cuerda de seguridad, pero me dije "plantea que no la tienes, intenta pensar que estás sin esa cuerda y que dependes de la cuerda que estás fijando". Y la sensación era completamente distinta, pensar que tu seguridad depende de la sujeción que tu vas enhebrando y de la cinta express, eso es otra experiencia. Y eso me hizo querer saber más.
De agarre a agarre, y aprendo porque me toca
¿Qué he aprendido y para qué me sirve lo aprendido, tanto a nivel personal como profesional?
Uno de los aprendizajes que me llevo es la forma que los monitores trabajaron durante la sesión. Al principio, la parte más importante, donde explicaron todo el materia y la seguridad, conforme iban explicando, iban preguntando para ver si nos habíamos enterado. Como profesionales es importante saber que el proceso de comunicación no consiste solo en aportar la información, también en comprobar que se ha comprendido, y más si estamos hablando de una actividad de riesgo como son las actividades en el medio natural. Además, de crear un ambiente relajado y distendido, prioritario para una práctica donde la seguridad debe ser predominante.
También todo lo relacionado con el material de escalada. No es lo mismo verlo en vídeos o fotos que tenerlo en tus manos. La importancia del anillo ventral y de diferenciar este del anillo portamateriales, que según nos comentó el monitor es clave destacarlo, porque mientras que uno es capaz de sujetarnos, el otro no aguanta más de 8kg. La realización del nudo ocho, dónde colocar la cuerda mientras estás montando la vía o como es importante usar dos mosquetones a la inversa por si en algún momento en la escalada uno se abre al contactar con la pared o saliente, el otro no se abra también.
Algo que me llamo la atención y creo que me enseñó, tanto a nivel de práctica deportiva como para la vida fue que el cerebro es capaz de ver inseguridad donde no la hay, me explico. Mientras escalaba, mi cerebro no era consciente de la cuerda de seguridad, para él era que estaba a una altura del suelo. Que nos enseña esto, que tenemos que ser consciente cuando trabajemos o practicando nosotros mismos o para la vida en general, que a veces los miedos o inseguridades son subjetivos. Conocerlos nos ayuda a enfrentarlos, a plantarles cara. En uno de los documentales que planteo en El prismático, se habla de este tema. En el documental de Alex Honnold, de escalada libre, nos explica que sí, pueden tener miedo, claro que hay riesgo, que te puedes caer, pero ser consciente de ello y ver como puedes enfrentarte a ellos, dejarlos a un lado, es lo que le permite vivir.
Un autoaprendizaje, el afán de superación. Me encanta plantearme retos, tener obstáculos ante mí y ver como los supero. Yo sé que es algo que tengo ya en mi interior, es mi propia esencia, pero en la subida del vídeo que os he dejado, ahí fue donde salió a flote. Para mi fue increíble.
Ideas pequeñas para Cafyds grandes
Vamos a desarrollar una tarea que complemente la sesión que hemos experimentado
Objetivo: Iniciar al usuario a los diferentes agarres
Muy similar al juego típico de Twistter, de los colores y la extremidad a usar. En este caso, será el monitor/a quien haga de ruleta, para controlar el nivel de dificultad según los agarres. Como es un juego de toma de contacto, no es necesaria mucha altura, la suficiente para dar la sensación de escalar y seguridad. El monitor/a indicará con qué extremidad y cual es el color del agarre al que debe cambiar. La idea es ir jugando desde una perspectiva lateral, luego descendiendo para después, sin que el escalador se de cuenta, vaya subiendo con los agarres. La frase para indicar seria "Pie derecho a agarre verde".
Variantes:
1. Una versión inclusiva. A una altura de seguridad adecuada, le colocamos al escalador un cubre ojos y le vamos indicando con que extremidad deben cambiar el apoyo. A base de la percepción del tacto, deberán ir buscando el nuevo agarre.
Momento Kodak
Mi otro momento de superación. Esta vía me resultó muy difícil y perdí la sujeción un par de veces. Pero ni por asomo quería dejar de subir hasta arriba. Tal fue la intención que demostré, que cuando bajé el monitor me lo dijo "Sí señor, te los has trabajado. Te has dicho que ibas a subir y no te has rendido". No puedo evitarlo, afán de superación.